En las últimas décadas, el salario mínimo en México fue alejándose gradualmente de su objetivo, establecido en la Constitución Política, en su artículo 123 que señala que “deberán ser suficientes para satisfacer las necesidades normales de un jefe de familia, en el orden material, social y cultural, y para proveer a la educación obligatoria de los hijos.”

A partir de la década de los 80 el salario fue utilizándose más en sentido económico que de bienestar social. Las teorías que prevalecieron hasta hace poco medían un aumento en relación con la inflación, bajo el argumento de que un aumento drástico provocaría desajustes inflacionarios que afectaban las finanzas públicas. 

Este argumento nunca fue validado en su totalidad, sin embargo, la teoría se convirtió en doctrina económica por más de 30 años. La discusión iba y venía, pero nadie proponía en serio contemplar un aumento significativo. Fue hasta 2016 en la Ciudad de México donde el entonces jefe de gobierno se dispuso a impulsar aumentos al salario mínimo que reavivaron la discusión.

La historia la conocemos todos, la actual política gubernamental impulsa el aumento a los salarios con el fin de devolverle su sentido social original y ha hecho aumentos sin precedentes sin que, hasta ahora, exista un impacto inflacionario que tanto se había pregonado.

Gracias al acuerdo de los representantes del sector obrero, patronal y de gobierno el 16 de diciembre se aprobó el incremento para 2020. El salario mínimo general, a partir del día 1 de enero de 2020, será de 123.22 pesos diarios y en la zona libre de la frontera norte será de 185.56.

El impacto en las empresas con el aumento al salario mínimo

Según la última Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo del Inegi, al menos 8.7 millones de mexicanos ganan un salario mínimo. Medir el impacto directo en este rubro, así como en las empresas en largo plazo es tarea compleja, lo que sí podemos inferir son los impactos negativos y positivos que tienen en lo inmediato, es decir, a partir del 1 de enero de 2020.

Lo primero y más evidente es el aumento en el poder adquisitivo en los trabajadores de sectores que manejan estos salarios, como maquila, servicios personales, restaurantes, trabajadores del campo, ayudantes, comerciantes, conserjes, sólo por mencionar algunos ejemplos.

Los patrones

Para los patrones, principalmente de los rubros señalados, de forma inmediata se incrementa su carga laboral, es decir, se crean modificaciones en los pagos de aportaciones que reporten al IMSS e Infonavit, prestaciones de previsión social y rotación de personal. El impacto estará en función del número de trabajadores que se contemplen en estos rangos salariales. No se prevé escalada en aumento a otros rangos de salarios, ya que no ha sucedido en aumentos previos.

Las empresas

Para el caso de las microempresas, que regularmente reportan este rango de salarios, se presentan factores adversos, sobre todo porque los aumentos al salario mínimo repercuten directamente en sus estados financieros. Muchas tendrán que incrementar el costo de sus productos o servicios y en otros tendrán que optar por esquemas fuera de la formalidad.

Hasta el momento no se ha logrado medir un impacto significativo en las cifras inflacionarias, sin embargo un primer trimestre bajo el nuevo salario mínimo podrá arrojar datos al respecto. 

Otro dato relevante, es el relacionado con la productividad. Según el estudio El Salario Mínimo y la productividad: un enfoque en el caso de México realizado por el Banco Mundial demuestra un nulo efecto en la productividad de los trabajadores. Aunque este estudio es previo a los aumentos que se han dado en los últimos dos años, las variables de tiempo que analiza le permiten diagnosticar aumentos muy pequeños, los cuales no tienen impacto significativos, ni en la productividad ni en la retención del personal.

Si tu empresa tiene personal en este rango, es muy importante que, además de aplicar lo establecido por la ley a partir de enero, homologues este aumento a las aportaciones de cada trabajador. En Lofton, nuestro servicio de Outsourcing de nómina puede brindarte las estrategias y asesoría necesaria para que el aumento al salario mínimo no represente una carga adicional de trabajo o impacte negativamente en tus estados contables. 

Redacción Lofton

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